24.4.12

Continúan las detenciones

Salama Keila

Pese a que los rumores sobre una amnistía general en los próximos días, que vendría, de producirse, en consonancia con el plan de seis punto de Kofi Annan, emisario de la ONU para el conflicto en Siria, siguen con fuerza en las calles del país y en la prensa, los acontecimientos parecen ir en otra dirección, ya que sucesivas olas de arrestos y registros se han sucedido en todas las ciudades del país. 
 
Las redadas de los aparatos de seguridad del régimen no solo se producen contra manifestantes, como tampoco suceden exclusivamente en zonas calientes. Algunos de los casos han dejado huella en la prensa internacional y en las asociaciones de Derechos Humanos y libertad de prensa, como los detenidos del Centro Sirio de Comunicación yLibertad de Expresión, que ya llevan más de dos meses en la cárcel, y que están siendo procesados por la Corte Militar, o el caso de Yara Shammas, una chica de 21 años hija del conocido abogado Michel Shammas. Yara también está siendo procesada por la Corte Militar por una lista de acusaciones completamente orwelliana (difamación, debilitamiento del sentimiento nacional, divulgación de noticias falsas..etc), o el médico Mohammad Arab, que ya lleva varios meses detenido y sin saberse nada sobre su paradero ni de su situación. 
 
Ayer de madrugada una patrulla de Seguridad del Estado irrumpió en el domicilio del conocido escritor y académico marxista sirio-palestina Salama Keila, y tras registrar su casa y decomisar su ordenador se lo llevaron detenido. Keila, de 57 años, ya pasara 8 años en la cárcel durante el mandato de Hafez Al-Asad, padre del actual presidente. La detención de Salama Keila sucedió solo horas después de la detención de Jalal Noufal, un psiquiatra e intelectual de izquierdas. 
 
Estos ejemplos, que serían los más conocidos pero no son más que una minúscula parte de las decenas de detenciones que tienen lugar en todas las zonas del país cada día, son difíciles de explicar al emisario de la ONU, y tampoco entran en la retórica de Moscú sobre las intenciones reformistas de su aliado en Damasco, que tiene que lidiar con “terroristas armados” según dicen.